martes, 24 de agosto de 2010

Maullándole al amor--------Parte Dos

Sin aburrirlos muchos con las razones didácticas de educación superior que me impidieron escribir desde hace algún tiempo, comparto con ustedes la segunda técnica (según yo y a través de mis gatos) para encontrar pareja.


2-Lua de Prata

El encontrar pareja muchas veces no requiere ningún esfuerzo de nuestra parte, basta con pasearse por las calles y avenidas bajo una lluvia atroz o disfrutando del más soporoso baño de sol para que de un momento a otro surja entre la multitud un par de ventanas cualesquiera en las cuales clavas tu mirada mientras que la parte más inconsciente de tu ser grita todo aquello con lo que llevas soñando desde que viste o viviste tu primera torpe batalla contra el amor. Es así como en esta entrada me referiré, en oposición al estilo de los cursis romances de las películas a blanco y negro, al muy temido, odiado e incomprendido AMOR A PRIMERA VISTA.

Si pensamos en las parejas como algo que debe ser permanente en el tiempo, esta forma de acercamiento podría considerarse baldía y probablemente así lo sea, aunque ante esta serie tentativa de argumentación solo queda recordar que nuestras licencias y restricciones en el amor son autoimpuestas. Es de ésta forma que aun entre la más tumultuosa masa de carnes sudorosas puede surgir el intento de amor por diversión

La típica consecución de hechos empieza cuando de un momento a otro notas que te encuentras sentado en un espacio reducido como una caja de cartón (generalmente con las paredes cubiertas de agujeros de tosca elaboración) mientras tratas de esquivar una mano que se adentra para acariciarte detrás de la nuca. Luego viene la parte donde conocés las cuatro paredes dentro de las cuáles tu nueva compañía te desea liberar. Mientras tratas de sostener con tus garras (de la forma más elegante posible) una taza plástica para brindar por lo desconocido, te das cuenta que la lucha por el oxigeno dentro de la postrera realidad te ha dejado algunas pústulas en las puntas de tus extremidades y por más que tratas de sacudírtelas solo logras evidenciar las marcas de tu pasado. Ante la común vergüenza tras el descubrimiento, los resultados para el día siguiente pueden ser predichos hasta por un pronóstico del clima.

1-Podrías amanecer con las pústulas en peor estado, con lo cual surgen dos opciones, la primera marcharte a casa con el corazón envuelto en la portada de La Nación del día trasanterior o bien hacer tuyo el dicho SARNA CON GUSTO NO PICA y reconstruir la experiencia vivida a la menor brevedad posible

2-Despertar con vendajes bañados en lágrimas cubriendo las heridas, con una sonrisa acostada en tu pecho y algunos besos secretos detrás de la oreja. De nuevo surgen dos caminos que seguir, podrías saber que aunque esa experiencia no se repetirá vos seguirás siendo un poco menos triste o puedes reincidir en la cadena de errores con la misma persona por el tiempo suficiente para que la compañía se vuelva necesaria y luego de muchas veces darte cuenta que sin intentarlo tienes a tu lado a una persona que te hace feliz

Aunque lo parezca, la descripción anterior no se refiere únicamente al revolcón de una noche, por lo tanto aconsejo releerlo pensando en las diferentes formas en que alguna vez compartiste algo más que una sonrisa con alguien que te atraía.

Vivenciar el amor a primera vista puede ser muy riesgoso pero si te lo consientes puede dejarte ese peculiar ardor en la sangre por haberte permitido compartir caricias, besos , conversaciones y hasta lamidas licenciosas. Las posibilidades de vida son infinitas a partir de permitirte estar con otro ser con quien en un principio solo tienes en común un momento suspendido en el tiempo bajo cualquier luna de plata.

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